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Yaquelin trabaja como supervisora de limpieza y su esposo es mecánico. Su suegra le prestó una vivienda y estuvo viviendo ahí con su familia. Cuando escuchó acerca de un proyecto de Hábitat para la Humanidad República Dominicana, a través de través de la institución de microfinanzas aliada Banco ADEMI, decidió aliarse con ambas organizaciones para construir una casa.

Yaquelin está feliz con la Asistencia Técnica en Construcción realizada por los ingenieros de Hábitat República Dominicana, ya que le recomendaron materiales de buena calidad y han supervisado al albañil en los procesos constructivos.

“Estoy muy agradecida de que mi suegra me prestara su casa, pero te hace sentir muy bien cuando tienes algo propio,” comenta Yaquelin.

La primera etapa de construcción incluyó la zapata y algunas líneas de block. La segunda etapa incluirá las paredes y el techo.

“Ahora me siento muy feliz porque el sueño de tener mi propio hogar finalmente se está haciendo realidad.”, expresa Yaquelin.

Mamá Luz y su esposo tienen 50 años de vivir en la comunidad de Playa Oeste. Mamá luz se dedica a limpiar las aceras y las calles. Tienen un hijo que falleció.

En 2017, los huracanes Irma y María afectaron a República Dominicana. Para mamá Luz, esto significó daños en el techo de su casa. Con escombros de la calle, ella y su esposo lograron tapar su vivienda y poner algo de zinc, pero no fue suficiente. La vivienda se llenó de agua y sedimentos.

La intervención de Hábitat para la Humanidad República Dominicana les permitió tener acceso a un kit de emergencia. Gracias a esto, colocaron una carpa para cubrir el techo temporalmente, lo cual los mantiene secos cuando llueve. Ahora, mamá Luz y su esposo están con nosotros en el programa “Camino hacia la permanencia”, para mejorar su situación después de los huracanes.

Elupina y su familia vivían en una casa fabricada con materiales de mala calidad. Ella y su familia viven de la agricultura y su ingreso diario es alrededor de 5 dólares diarios. Sin embargo, el propietario de las tierras vio su esfuerzo les cedió un espacio para que puedan construir su vivienda.

Elupina y su familia se aliaron con Hábitat para la Humanidad Dominicana y lograron cambiar su calidad de vida. Un acuerdo con Hábitat Canadá, bajo el proyecto de Global Neighbors (vecinos globales) fue el empuje que necesitaban. Ahora tienen una vivienda de 35 m, con piso de concreto.

“Tener una vivienda completa es mucho mas de lo que yo había sonado tener. Yo solo aspiraba a tener un piso de concreto.”, manifiesta Elupina, quien, gracias a esta nueva vivienda puede ofrecer más estabilidad a su familia.

¿CREES QUE TODOS MERECEMOS UNA VIVIENDA ADECUADA Y SALUDABLE?